No puedo -ni debo- exponer en este blog cuál sería la retribución estándar para un coolhunter, al igual que no podemos hacerlo con un director de marketing o comunicación de una organización, pero es evidente que existente varias áreas claves que tenemos que medir y valorar a la hora de “ponerle precio”.
Este apartado lo voy a redactar desde el punto de vista de las empresas, es decir, cómo han de cuantificar la retribución de un coolhunter. Esto también es aplicable a los coolhunters a la hora de valorarse y marcar su retribución.
1. Cualificación
Actualmente existen multitud de personas que se hacen llamar “coolhunters”, y lo añaden a su CV para atraer la atención o encontrar un puesto de trabajo. Esto está provocando que muchas empresas que no conocen en qué consiste realmente esta profesión, contraten a estos profesionales sin ningún tipo de cualificación. Este tipo de personas piensa que por tener intuición, ir a la última, ser un early adopter o haber echo un curso de Coolhunting cualquiera, de los muchos que hay hoy en el mercado y que no cumplen los requisitos mencionados anteriormente, lo convierten en un coolhunter profesional. Esto no es así, del mismo modo que una persona que haya estudiado empresariales en la universidad (siguiendo el ejemplo anteriormente citado) no sale siendo empresario. Primero ha de emprender un negocio y al cabo de los años, si se mantiene en el mercado y hace crecer el negocio, se convertirá en un empresario.
2. Experiencia
Cuando recibo un CV de un coolhunter que afirma haber trabajado para diferentes marcas y organizaciones, lo primero que hago, (cosa que recomiendo encarecidamente), es contactar directamente con las empresas u organizaciones donde el candidato dice haber trabajado. Verifico que realmente el trabajo que ha llevado a acabo para esos clientes ha sido el de un coolhunter profesional, porque muchas personas han llevado a cabo tareas de investigación de mercados, fotógrafo, asesor en organización de eventos,…. y añaden en su CV trabajos como coolhunter para dichas empresas.
En caso de que sea cierto que nuestro candidato ha llevado a cabo tareas de Coolhunting para esos clientes, habría que identificar qué tareas y funciones llevó a cabo exactamente, para saber qué funciones le podemos asignar dentro de nuestra organización y cuales no, o en caso de asignársela medir el riesgo existente.
Por ejemplo, si un candidato ha realizado funciones de detección y análisis de tendencias, no tiene por qué tener experiencia en innovación y conceptualización de las mismas. De modo que si lo contratamos para conceptualizar productos y servicios, a partir de estudios de tendencias que hemos comprado a otras agencias de tendencias, tendremos que saber que el candidato debería estar a cargo de una persona con experiencia en esta área.
Un error muy habitual es medir la experiencia de un coolhunter, o cualquier otro tipo de profesional, por el número de años que ha trabajado. Yo mido a los coolhunter por los proyectos que ha llevado a cabo, las responsabilidades que han asumido, el personal que ha tenido a su cargo, y los resultados que ha obtenido con cada proyecto.
3.- Habilidades de coordinación y liderazgo
Los coolhunters están obligados a trabajar en equipos y/o dentro de una organización donde tienen que interrelacionarse con personas y departamentos de todo tipo. El coolhunter debe disponer de experiencia en gestión de equipos, liderazgo, autonomía y capacidad de decisión. Aunque parezca evidente tenemos que recordar que el coolhunter es el responsable no sólo de identificar y analizar las tendencias, sino también de aplicarlas e implementarlas dentro de las organizaciones. Así que cualquier coolhunter debe cumplir estos requisitos, implícitos e imprescindibles.
4. Red de contactos
La red de contactos cada día adquiere más importancia y se considera un activo relevante, por el valor que aporta. Que un coolhunter disponga de una red de contactos amplia, especializada, cercana y de calidad, es algo que las empresas han de valorar y cuantificar. Esto incrementará o disminuirá la retribución que el coolhunter percibirá.
A la hora de negociar una retribución como coolhunters, se debe exponer cuál es la propia red de contactos, qué valor puede aportar al cliente potencial, así como el precio que éste ha de pagar por ella.
En base a la puntuación que le asignemos al coolhunter en cada uno de los puntos mencionados arriba, y en función de aspectos tales como el tipo de empresa, el tamaño de la misma, la relevancia del departamento de Coolhunting dentro de la compañía o el número de personas que tendría a su cargo, determinaremos la retribución salarial del coolhunter.
Trabaja como Coolhunter Profesional!
Matricúlate ahora, en el Programa Superior de Coolhunting, certificado por ICEMD – ESIC y avalado por la Asociación Española de Coolhunting que comienza en septiembre de 2012.
Si te ha gustado este post, descárgate gratis, el El Libro Blanco del Coolhunter.
Related Articles
No user responded in this post
Leave A Reply