Tras el mes de agosto, comienza septiembre, y con ello el inicio (para mi) de un nuevo año lleno de cambios, proyectos e ilusiones. Desde enero de este año 2011, vengo replanteándome la tarea estratégica de desarrollar o modificar el Business Plan para mis empresas. Hasta este año siempre desarrollaba un Plan de Negocio donde marcaba los objetivos a alcanzar, estrategia, tácticas, KPI`s y metricas para ir evaluando y midiendo los resultados que obteníamos. Hasta aquí todo normal. Este año me di cuenta de que mi vida personal se adaptaba completamente a mi Business Plan, es decir, no tenia un PLAN DE VIDA donde definiese en qué quería invertir mi tiempo de vida, cuales eran mis prioridades, si realmente quería vivir como estaba viviendo o por lo contrario me estaba equivocando. Esto me hizo parar y reflexionar durante 6 meses. Tras este periodo he definido mi PLAN DE VIDA, es decir, me he parado a pensar qué quiero hacer con mi vida, a que quiero dedicar mi tiempo, cuales son mis prioridades, objetivos, proyectos, etc. Tras haber terminado mi Plan de Vida, he desarrollado los nuevos Planes de Negocio de mis empresas, adaptando estos a mi plan de vida y no al revés. Creo que es un error adaptar tu vida a un Plan de Negocio, ya que si no defines primero tu Plan de Vida, cuando pasan 20 o 30 años puedes darte cuenta de que eso no eras lo que querías realmente hacer con tu vida, y ya no hay vuelta atrás. Si nosotros no definimos y tomamos las riendas de nuestra vida, otros (empresas, clientes, mercado, competencia, economía,…) lo harán por nosotros.
Esta reflexión se produjo tumbados en un Parque en Londres, con personas de diferentes nacionalidades, donde una nos pregunto a los demás: Si puedieses trabajar en lo que quisieses, ¿En qué trabajarías? Yo respondí, seguiría haciendo lo mismo, emprendiendo nuevos proyectos.
El 99% de las personas que estaban allí querían dedicarse a otra cosa diferente a lo que hacían en ese momento, pero la vida laboral les había llevado hacia ese punto. Les pergunte: ¿Por qué no cambias? La mayoría respondieron, por que eso lo tenían que haber pensado antes, ya que ahora era tarde para trabajar en aquello que realmente les apasionaba.
Tras 6 meses de reflexión, y 2 meses desarrollando mi Plan de Vida, y los Planes de Negocio de mis empresas, empiezo un nuevo año con esta nueva filosofía. ¿Buena o Mala? Ya veremos con el tiempo si la decisión ha sido acertada o incorrecta. ¿Tu que opinas?
Como dice la canción: Querido amigo en la vida no hay un camino, sino que el camino tenemos que definirlo nosotros cada día, tomando decisiones valientes y asumiendo riesgos ¿Acertaré? El tiempo lo dirá.








